Drogheda es una bulliciosa población situada a tan sólo 40 km al norte de Dublín, en el litoral. Inmersa en historia, esta ciudad medieval está enclavada estratégicamente a la entrada del histórico valle del Boyne. Es la base de operaciones idónea desde donde salir a explorar los fantásticos emplazamientos arqueológicos y culturales de la zona. Disfruta de los kilómetros de playas de arena, de los numerosos paseos que pueden realizarse a lo largo de canales y ríos, o de las magníficas montañas de Mourne y Cooley, las cuales constituyen un auténtico paraíso para senderistas.